La presidenta Claudia Sheinbaum
Pardo ha promulgado el decreto que reforma y adiciona el artículo 127 de la
Constitución Política, estableciendo límites estrictos a las remuneraciones y
jubilaciones de los servidores públicos en México.
La modificación principal
estipula que ninguna persona servidora pública podrá recibir un salario mayor
al de la persona titular del Ejecutivo Federal. Sin embargo, la novedad más
trascendente radica en el control de los sistemas de retiro: las jubilaciones y
pensiones del personal de confianza en organismos descentralizados, empresas
del Estado y fideicomisos no podrán exceder la mitad (50%) de la remuneración
del Presidente de la República.
Excepciones y ajustes: El decreto
especifica que quedan fuera de este límite:
Es importante destacar que el
decreto tiene un carácter de aplicación inmediata para las pensiones vigentes,
las cuales deberán ajustarse a este nuevo tope. No obstante, los haberes de
retiro ya reconocidos bajo el marco anterior se conservarán íntegros. El
Congreso de la Unión y las legislaturas estatales tienen un plazo de 90 días
naturales para armonizar sus leyes con este nuevo mandato constitucional.