Mientras los contadores cierran los números de la Declaración Anual de Personas Morales esta tarde, los directivos deben poner atención en el renglón de la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU). El monto del impuesto sobre la renta determinado en este mes de marzo es la base gravable que dictará cuánto se deberá repartir a los colaboradores a más tardar en mayo.
Es vital recordar que, tras las reformas de los últimos años, el cálculo de la PTU cuenta con topes específicos: tres meses del salario del trabajador o el promedio de las participaciones recibidas en los últimos tres años, lo que resulte más favorable para el empleado. Realizar una proyección esta tarde le permitirá a la empresa planificar su flujo de efectivo con anticipación. Una gestión transparente de la PTU no solo es una obligación legal, sino una herramienta de confianza que fortalece el compromiso del equipo al ver reflejado el éxito del negocio en su propio beneficio económico.